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domingo, 28 de marzo de 2010

LA MAGIA DEL INCIENSO

Utilizados por su capacidad para aromatizar, los inciensos también son reconocidos por su función terapéutica sobre los sentidos ya que su fragancia puede ayudar a equilibrar las emociones.
El incienso es una resina que se extrae del olíbano o árbol del incienso y que al arder, desprende un humo aromático de interesantes propiedades.
Los primeros registros sobre el uso del incienso como uso medicinal, aparecen en el año 1500 a-C. Utilizándose para tratar heridas y llagas en la piel. Durante la Edad Media, el incienso se usó para purificar el aire y combatir epidemias que asolaban Europa. Y siglos después, en la medicina occidental, como parte de medicamentos y ungüentos.
En la actualidad el interés no se ha perdido, muy al contrario, reciente se ha demostrado que posee cualidades antiinflamatorias, ansiolíticas y antidepresivas.
En el plano psicológico, su aroma era utilizado para transformar cualquier atmósfera en un ambiente de relajación y espiritualidad. Por eso se suele emplear en clases de yoga y meditación, como complemento para mejorar el estado de ánimo y conseguir más paz interior.
Según la aromaterapia, cada fragancia tiene su propia energía vibratoria y ésta se halla íntimamente ligada a las emociones, de modo que a cada olor se le pueden atribuir diferentes virtudes terapéuticas. La fragancia se escoge en función del estado de ánimo al que se desea llegar y también de acuerdo a la intuición y corazonada de cada uno.
Actualmente el incienso se obtiene de la resina que exuda tanto el olíbano como otros árboles de la familia y se utiliza únicamente para aromatizar estancias o crear ambientes que favorezcan un estado emocional positivo. Esta resina se mezcla con distintas flores, especias y esencias vegetales para otorgarle los distintos aromas. Con esta masa se obtiene incienso para quemar en forma de pasta, grano, conos o varillas. Estos últimos se clasifican en dos tipos; los hindúes, que incorporan una varilla de madera en su interior, y los japoneses, sin varilla, y más valorados y apreciados porque al arder no desprenden tanto humo- y porque su aroma suele ser más delicado y tiene una excelente calidad y pureza.
Pero sobre todo a lo largo de los siglos el incienso también se ha utilizado por sus connotaciones mágicas en numerosos rituales. En este sentido, se ha considerado el aliento de la vida, la purificación, y la protección, y su empleo siempre ha sido importante para limpiar el ambiente de toda negatividad y atraer la energía positiva.
HOY QUEMARÉ UNA VARILLA DE SÁNDALO; Y MIENTRAS SE QUEMA PEDIRE POR LA TRANQUIDAD Y LA PAZ DE LA HUMANIDAD.

3 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Bellísima nota Lola, se dice que las plegarias suben como el incienso hasta Dios y no pueden regresar vacias.
Científicamente parece que se ha comprobado que el incienso tiene propiedades antidrepesivas, entre otras.

Abrazos!!

Geles dijo...

Yo me adhiero. Un beso

filo dijo...

bonito e interesante artículo, además estoy totalmente de acuerdo con las virtudes del incienso, lo vengo "encendiendo" desde hace varios años, me relaja, me tranquiliza, aromatiza mi casa... y cada fin de semana elijo el aroma con el cual deseo perfumar mi estancia.

pura magia...

un abrazo, Lola