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miércoles, 7 de abril de 2010


EL DESENCUENTRO


  Se trataba de un hombre que nunca había tenido ocasión de ver el mar. Vivía en un pueblo  del interior de la india.  Una idea se había instalado con fijeza en su mente. “no podía morir sin ver el mar”. Para ahorrar algún dinero y poder viajar hasta la costa, tomó otro trabajo además del suyo habitual. Ahorraba todo aquello que podía y suspiraba porque llegase el día de poder estar ante el mar. Fueron años difíciles. Por fin, ahorro lo suficiente para hacer el viaje. Tomo un tren que le llevó hasta las cercanías del mar. Se sentía entusiasmado y gozoso. Llegó hasta la playa y observó el maravilloso espectáculo. ¡Qué olas tan mansas!, ¡qué espuma tan hermosa!,¡qué agua tan bella! Se acercó hasta el agua, cogió un poco con la mano y se la llevó a los labios para degustarla. Entonces muy desencantado y abatido, pensó: “¡que pena que pueda saber tan mal, con lo hermosa que es!”
El Maestro dice: Por ignorancia, cuando tus expectativas no son satisfechas, te desencantas. El ser liberado, sólo espera aquello que ocurre.
De los 101 cuentos clásicos de la India.

Es bien cierto que en muchas ocasiones nos hacemos excesivas ilusiones con algo superando las expectativas reales, olvidándonos que si nos dejáramos fluir con la vida, todo aquello que nos venga de más, será como un regalo.
De nuevo aquí tras unos días de vacaciones, sin esperar nada, sólo dejando que la vida me sorprenda a cada paso. Un abrazo para todos aquellos que me hagáis el regalo de vuestra visita.

3 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Hay ue fluir con la vida y dejar que nos sorprenda, eso es bien cierto Lola, las expectativas a veces nos desilusionan. El estar abiertos a todas las posibilidades nos hace más relajados, sabiendo que el Universo nos coloca justo donde debemos estar.

Te dejo un fuerte abrazo!!

CORAZÓN VERDE dijo...

Tú si que me has dado una grata sorpresa con est hermoso cuento, gracias y bienvenida

Rufi García Nadal dijo...

Lo importante es tener una ilusión, una meta,un fin, un algo y vivirlo por uno mismo para poder tener una opinión y experiencia propia, no me gustan que piensen por mi.
Un beso.