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martes, 13 de abril de 2010




MI DIA PERFECTO


Me despierto temprano, oigo a los pájaros que  posados en mi ventana me dan los buenos días. El sol, luce con fuerza, levanto la persiana de mi cuarto dejando que la luz penetre por todos los rincones, abro la ventana, sonrío, respiro profundamente y dejo que mis pulmones y mi cuerpo, se llenen de vida. Me preparo un desayuno y me siento en el jardín a disfrutar del momento con calma, con mucha calma. Cierro los ojos y dejo que el sol me caliente, siento su fuerza y me reconforta. Estoy preparada para enfrentar el día maravilloso que se presenta ante mí.
Me ocupo de los quehaceres cotidianos disfrutando cada momento, siendo totalmente consciente de aquello que estoy haciendo.
Al llegar la tarde, decido dar un paseo por la playa, está a veinte minutos de distancia en coche, pero no me importa, está empezando a caer el día y los colores que se me ofrecen en el viaje, también son dignos de disfrutar.
Me encanta pasear descalza por la arena, sentir el contacto de esta en los pies. Me acerco el agua, la pequeña brisa hace que el mar, dibuje unas sutiles ondas, me quedo mirándolas un buen rato, no pienso en nada…
El sol se está escondiendo poco a poco, y poco a poco, me voy metiendo en el mar, mis manos pasan rozando apenas el agua, como temiendo hacerla daño, me gusta cerrar los ojos mientras mi cuerpo va siendo cubierto, me escondo totalmente bajo el agua en el mismo instante que el sol desaparece en el horizonte, estoy en comunión con el. Es como un bautizo, un renacer a la vida. Salgo del agua agradecida por el momento que acabo de disfrutar, y abrazada a mi toalla, regreso al coche que me llevará de vuelta a casa, al hogar donde me espera mi gente, donde mi vida se mueve atraída por la realidad que he creado, porque ahí, reside mi libertad. Y porque como dijo Churchill: “A cada paso creamos nuestro propio Universo”.

2 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Que bello atardecer, has creado una sublime meditación en comunión con la naturaleza.

Abrazos Lola.

Luz del Alma dijo...

Gracias Lola, que hermoso texto.
Te agradezco todo lo que compartes, he leído algunas entradas anteriores y todas son una maravilla. Ahora empiezo a seguirte.
Un fuerte abrazo de luz, Mirta