Seguidores

domingo, 28 de febrero de 2010


Quiero compartir un poquito de la sabiduría de Krishnamurti, de su libro “A los pies del maestro”
Espero que os guste y os haga pensar como me hizo a mí en su día.

-Profundiza sin cesar en tus estudios, no con la finalidad de que los hombres te tengan por sabio, y tampoco por la felicidad que proporciona la sabiduría, sino porque solamente el hombre que sabe, está en condiciones de ayudar sabiamente.
-No debes mantener una creencia solamente porque mucha gente la crea así, ni porque se haya mantenido por siglos, ni porque esté escrita en algún libro que los hombres consideren sagrado, tendrás que pensar por ti mismo y juzgar por  ti mismo si la creencia es razonable.
-Tu pensamiento respecto a los demás debe ser certero. No supongas de ellos lo que no te conste, ni pienses que ellos te tienen siempre presente en su mente.
-Si una persona hace alguna cosa que creas que puede perjudicarte o dice algo que crees que  se refiere a ti, no pienses inmediatamente:”Este pretende ofenderme”. Es muy probable que ni siquiera haya pensado en ti, puesto que cada alma tiene sus propios problemas, y lo que piensa gira preferentemente en torno a  ella misma.
-Si alguna persona te hablara airadamente, no pienses: “me debe odiar y procura herirme”. Es muy probable que cualquiera otra cosa o persona le haya enfurecido, y por ser tú el primero que encuentra, vuelca  sobre ti toda su rabia. No por ello debes permitirte pensar equivocadamente en él.
-Si oyes palabras denigrando a alguien, no te hagas eco de las mismas, quizás no sean ciertas, y, en el caso que lo fueran, es más noble permanecer en silencio. Piensa muy bien antes de hablar para que no digas palabras erróneas.
Cuando actúes, hazlo con sinceridad, jamás intentes ser distinto a como eres realmente, ya que todo lo que sea vanidad es un obstáculo para la luz pura de la Verdad, que siempre debería brillar a través tuyo tal como la luz del sol brilla reflejada en un limpio cristal
                                                   Os deseo una feliz semana.

5 comentarios:

Sony dijo...

excelentes consejos nos da este maestro,realmente es verdad todo lo que dice,por que pensar que alguien no nos quiere o nos quiere hacer daño cuando nos mira mal o nos contesta mal en las palabras,quizas tenga otros problemas mayores y nosotros nada tenemos que ver con eso.primero escuchar,segundo comprender y tercero perdonar.

gracias por compartir este precioso texto lola,un fuerte abrazo.

Adriana Alba dijo...

Sabio Maestro y sabias palabras iluminadoras, llenas de verdad y amor, gracias Lola por compartirlas, acuerdate que en mi blog hay un recuerdo para todos "Destellos Angelicales",es color azul, puedes colocarlo en tu blog o guardarlo en tu corazón!

Abrazos!

Guzmán. dijo...

Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

“¿Qué recogió ese hombre?” “Recogió un trozo de la Verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces”, dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto”, replicó el diablo, “voy a dejar que la organice”.

Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede “descender” ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno. La organización se convierte en una estructura dentro de la cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos no se esfuerzan más por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña, sino que más bien tallan para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización los coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirlos hacia la Verdad.

Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

Anónimo dijo...

hola lola, soy nieves estoy intentando dejar un comentario, si lo consigo solo decir gracias por cruzarte en mi vida.

alim dijo...

Un texto para leerlo todos los dias nada más abrir los ojos, nos ayudaria en nuestras relaciones con los demás, a comprendernos, a conocernos y a respetarnos.
felicidades por tu blog!!