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domingo, 26 de febrero de 2012

 

Sin marcar el camino, se dejó llevar por aquellas señales de las que tanto había oído hablar.
Decidió que por esta vez, las normas que obedecían a su mecánica conducta fueran elevadas por el viento como aquellas hojas que veía danzar libres y que juntas emprendieran su viaje hacia páramos desconocidos.
Tras el miedo inicial a lo desconocido, encaminó sus pasos con la sola presencia de aquella sombra que jamás se separaba de aquel cansado cuerpo y anduvo sin rumbo perdiendo el control del tiempo y  en ciertos momentos del espacio que habitaba.
Y a pesar de aquella pesada soledad, por primera vez en mucho tiempo, se sintió libre.
Hubo una época en que se habría cuestionado su decisión hasta el punto de hacerle desistir del intento, pero ahora…ahora todo era distinto. El mundo había cambiado, la imagen de si mismo había cambiado.
Se había pasado media vida persiguiendo un sueño que una vez materializado se esfumaba con la misma virulencia con que lo recibía. La euforia desproporcionada del primer momento dejaba paso al desconsuelo y otro onírico anhelo aparecía en el horizonte con la intención de hacerle olvidar al anterior. Y así una y otra vez iba cayendo en las garras de su conducta insatisfecha.
Y en estos momentos…
Lo había conseguido, había vencido a la bestia porque ahí estaba el, sin normas, sin reglas, sin su traje hecho a medida y no tenía miedo. Por primera vez en mucho tiempo, sus deseos habían cambiado de dirección. Sus prioridades ya no aparecían en rótulos luminosos.
Por primera vez en mucho tiempo anduvo dejándose llevar por las señales de su corazón. Su mente intentó convencerlo, sus pensamientos se atrincheraron reclamando su protagonismo. Pero el…él se hizo fuerte. Había cambiado sus prioridades. Ahora el decidía y su mente obedecía aunque no sin cierta resistencia.
Al final de aquél desconocido y largo camino sintió que la convivencia podía llevarse a cabo si corazón y razón caminaban de la mano, sin hacerse sombra, sin robarse el protagonismo de una vida que al fin y al cabo había descubierto que su perseguida prioridad en cualquier caso era la misma, aunque errasen en el lugar de su búsqueda.
Porque al final su sueño, su deseo y su necesidad sencillamente no era buscar la felicidad sino
SER felicidad



9 comentarios:

Ernesto. dijo...

Querida amiga, la profundidad de tu texto, una vez más, no me sorprende, pero he de reconocer que “altera” el momento, cualquiera que éste sea, en el que me encuentre... todavía.

Las palabras son claras, dulces incluso en algunos momentos, y muy ciertas. Algunos nos sentimos identificados por ellas en ese tránsito emprendido ya... Identificados con la compañera de camino que representas...

Un fuerte abrazo Lola.

Ernesto.

aries dijo...

Gracias Lola, es maravilloso sentirse libre de ataduras, moldes y máscaras que tanto pesan , un buen dia te das cuenta que hay mucho peso sobre tu cuerpo , te liberas y te sientes cual pluma mecida por el viento hacia parajes dulces y tranquilos, sin tiempos marcados, si, con la brújula de tu corazón que marca otra dirección hacia tus sueños incumplidos
Querida Lola es un placer inmenso perderme en tus escritos
Recibe un entrañable abrazo
Creo que sabrás quien soy, aunque no conozcas mi nuevo avatar

Adriana Alba dijo...

Un precioso relato Lola!

Cuántas veces se persiguen quimeras que al principio nos parecen brillantes y luego nos dejan insatisfechos.

La verdadera felicidad como bien lo has dicho es SER con voluntad, sabiduría y amor, razón y corazón unidos.

Un fuerte abrazo y excelente comienzo de semana.

Sony dijo...

un gran texto amiga loli,que nos enseña a ser feliz en esta vida mas alla de nustras etiquetas que solemos ponernos desde muy jovencitas y otras que sin preguntarnos nos la han puesto,por eso es mejor quitarse cada una de ellas y ser nosotros mismos.

te dejo un fuerte abrazo amiga y te deseo una bella semana!!!!!!

MAJECARMU dijo...

Lola,ese camino interior,que nos muestra tu texto es toda una aventura...Caminar con uno mismo a golpes de corazón y mente,sopesando,reflexionando,dando lo mejor,sin esperar nada...Siempre en busca de la paz y el equilibrio...Arduo,pero hermoso camino,meta,que todos queremos conquistar,porque sabemos que ahí encontraremos la plenitud del SER...
Mi felicitación por tu claridad,tu consciencia y determinación,amiga.
Mi abrazo inmenso y feliz semana,Lola.
M.Jesús

Mª Carmen dijo...

Hermoso texto amiga, que bien poderse uno liberar de tantas ataduras y vivr libre como el corazón te manda.Me encanta.Besitos.

teresa dijo...

Lola,para romper con algo que nos ha mantenido atada es necesario mucha valentia y necesita de mucha fuerza pero cuando se consigue nos vemos ligeras como el viento y no nos asusta nada.
Ojalá todo el que lo necesite se llene de ese valor y lo consiga como la protagonista de tu relato.
Gracias por estar pendiente de mi hermana Luisa, que espero pronto deje atrás esa decidia que tiene y continue como hasta ahora lo ha hecho.
Un fuerte abrazo mi querida amiga.

Luján Fraix dijo...

SER FELICIDAD ES DAR.

LA DICHA ESTÁ EN ENTREGAR TODO LO BUENO QUE EXISTE DENTRO DE NOSOTROS MISMOS.

UN BESO QUERIDA LOLA.

Sensibilidade a navegar com poesias dijo...

PARABÉNS PELO BLOG....