Seguidores

lunes, 6 de febrero de 2012

RECETA

Hoy quiero dejaros una receta que encontré en el blog alternativo y que creo que no tiene desperdicio.
Si la elaboramos a menudo seguro que nuestro cuerpo nos lo agradecerá.
A ver que os parece.


He elaborado una receta para cocinar la realidad y que tengamos alternativas a tenerla que comer siempre cruda. Y ahí va. Veamos, primero los ingredientes:
500 grs de confianza en uno mismo
500 grs. de sueños
500 grs de fe
250 grs de tolerancia
250 grs de flexibilidad
Elaboración: coges los 500grs de confianza, los mezclas con tus capacidades y virtudes y los sofríes. A fuego lento, para dejar que las dudas y los errores que cometiste en el pasado se evaporen y su presencia no te paralice para seguir avanzando.
Después de 10 minutos le añades tus sueños, aquello que quieres conseguir, aquello que quieres cambiar o mejorar. Añades también la fe necesaria para creer que todo llega, que todo es posible. Lo mezclas todo y lo dejas cocer otros 10 minutos.
Al final le añades la tolerancia y la flexibilidad en la cantidad que se indica o incluso superior. Toda la necesaria para integrar la creencia de que todo aquello que nos ocurre en la vida es necesario para un aprendizaje a partir de la experiencia. Para convencerte de que el fracaso y la frustración no existen, son sólo oportunidades de seguir cocinando en la vida. ¡Otros 10 minutos de cocción y listo!
Pero el resultado final de la receta dependerá de si elijes mantenerte en tu hábito de juzgarte por tus errores y sentenciarte una y otra vez por ellos o si, por el contrario, decides desarrollar tu capacidad para amarte, aceptarte y comprender que el plato que acabas de obtener es el que mejor podías obtener aquí y ahora.
Este plato es bajo en calorías, no indigesta y ayuda a crecer, madurar y ser feliz aprendiendo. Yo te recomiendo que lo sirvas bien caliente, recién hecho y lo comas acompañado de un buen vino y, sobre todo, que lo disfrutes en buena compañía.

Autora: Itziar Azkona Coach by NLP Academy of Croydon with J.Grinder


17 comentarios:

Ernesto. dijo...

Acertada receta Lola.

Siguiendo con el simil de la cocina y el comer, no cabe duda que todos cocinamos lo que nos acabaremos comiendo... lo que ya degustamos en nuestras vidas. Y es, en ocasiones, esa amalgama de sabores poco gratos lo que nos incita a saber más, y en consecuencia comer mejor.

La parábola del hijo pródigo, que acabó comiendo lo mismo que los cerdos que cuidaba, es ejemplo de ello. Y ese fue el detonante, entre otros, que le hizo regresar a la casa del Padre... Hacia la que todos nos dirigimos.

Un abrazo.

Tia Lelé dijo...

Muy buena receta Lola.A veces resulta un tanto difícil hacerla porque no tenemos lo suficiente de algún ingrediente pero.... se intenta, se intenta.
Un beso.-

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Lola, ese plato, lo tenderíamos que dar regalado en las esquinas, verías como el mundo cambiaría.
Gracias
Con ternura
Sor.Cecilia

Paula María dijo...

Muy bueno!! Sería como una receta universal para solucionar todos los problemas del alma!! besos Lola!!

chus dijo...

Esa receta merece condecoracion. un abrazo

Sony dijo...

hola loli,cuando vi el titulo de la emtrada me dije,a comerrrrr jajajajja pero luego aparte de leer bien la receta me dije,sony,tu no estabas a dieta?jajajajja entonces volvi a leer la receta y la pondre en practica,asi enriquezco mi alma tambien.

prometo seguirla al pie de la letra.

ye dejo un fuerte abrazo amiga y muy feliz semana!!!!

Adriana Alba dijo...

Me la copio Lola!

La pegaré en mi heladera para leerla todos los días.

Bellísima receta con ingredientes de lo más puros!

Un abrazo amiga y buen comienzo de semana.

Delia dijo...

Muy buena! nutrirse del plato recién horneado, que cada instante ofrece al apetito por la vida, asegura la mejor digestión y la energía para continuar...si es con un buen vino, mejor.
Gracias Lola, un abrazo.

arianna dijo...

Brindaré por tí querida Lola

degustaré despacio, sin prisa y beberé en cristal de bohemia, lo requiere
a tu salud!!!!

Soy de las que piensa que todo es posible a pesar de las dificultades ,la aceptación y comprensión

Gracias por esta original receta
un fuerte abrazo

MAJECARMU dijo...

Lola,muy buena tu receta,amiga...
Esa confianza en uno mismo nos ayuda a creer en la Providencia,en la vida y en los sueños...Y mientras compartimos el camino,la tolerancia y la flexibilidad nos dán la paz y el equilibrio necesario para llegar a sentir a "ratos"...la plenitud o la felicidad,pero sólo a "ratos..."
Ya sabes, que la vida es un contraste de sentimientos y volvemos a empezar cada día con la receta...
Mi felicitación por tu profundidad y mi abrazo inmenso por tu cercanía y amistad.
M.Jesús

Patricia dijo...

qué bien, de este plato se puede disfrutar cada día sin riesgo!!

gracias, querida Lola, un abrazo fuerte!!!!!

Luján Fraix dijo...

EXCELENTE RECETA MI QUERIDA AMIGA, ESO SÍ TENEMOS QUE TENER TODOS LOS INGREDIENTE PORQUE NO NOS VA A SALIR BIEN. YO SOY PÉSIMA COCINERA JIJIII, PERO PROBARÉ...

BESOS GIGANTES.

AtHeNeA dijo...

La sociedad fuencionaria mejor si todos colaboraramos aportando ingredientes para una elaboración cuidada, mimada, deseada..

saludos desde isla de luz. gran entrada!
(/&/)

VerboRhea dijo...

Oye, que me la apunto...Me encantó. Aunque faltó echarle algún gramillo de suerte, pero da lo mismo, está igual de rica. ¿Y de postre? deseo cumplido, ¿no? :))

Feliz día, Lola

teresa dijo...

No deberia de faltar en nuestra dieta, seguros que seriamos mas felices, amiga Lola.
A veces, puede que no contemos con todos los ingredientes pero podemos buscarlos, seguro que los encontramos, están ahi esperandonos.
Un fuerte abrazo.

Mª Carmen dijo...

La voy a practicar en adelante y ojalá todos lo hiciéramos porque la vida sería mucho más linda y con más ilusión.Gracias por compartir.Buen finde.Besitos.

Velvetina dijo...

¡Cuántos “platos” he tenido que tirar yo a la basura por no poner los “ingredientes” en sus correspondientes medidas!... Sobre todo, debo de reconocer que en ocasiones “he subido el fuego” con la intención de ir más deprisa y, como es de suponer, acabé quemando el “pastel”.

Pero ahora, con esta receta, sé cómo llegar hasta el final. Puede que aún no sea una excelente “chef”, pero aprendo cada día observando como cualquier buen “pinche” dentro de la “cocina”.

De esta formo es como hoy desarrollo mis capacidades y, para mí, cada “plato” que cocino me es más sabroso que el de ayer, pero menos apetecible que el de mañana.
Brindo contigo con una buena copa de vino.

Velvetina