Velas - Mensajes y Imágenes!

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jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD




Fíjate en la noche fría y tranquila.
Mira cómo te honra la vida en el destello de cada estrella
Abandónate a su luz y observa cuanto te rodea

Siente la presencia viva y deja que te sorprenda
Que se expanda a través de ti y fuera de ti.

Mira con los ojos del corazón y entiende
El amor y el respeto que tu ser reclama

Mira con los ojos del alma y comprende
Que es tu brillo el que transciende

Ríndete a lo sagrado de la creación
Y siente…

Porque sólo así serás capaz de hallar belleza
Sólo así serás capaz de recibir el más hermoso presente
Sólo así podrás celebrar en verdad
La VIDA


POR UNA CELEBRACIÓN CONTINUA Y CONSCIENTE





¡¡¡   FELICES FIESTAS Y UN PROSPERO RENACER ¡!!


Con amor; Lola Conesa

martes, 7 de octubre de 2014

RE-ENCUENTROS




Ayer me encontré con una amiga de la infancia, hacía casi 20 años que no nos veíamos. Nos fuimos a tomar un te y a ponernos al día de cuanto había ocurrido en nuestras vidas en estos años.
Es curioso como aparecen y desaparecen las personas en nuestro caminar…
En un momento dado, nuestros mundos tomaron rumbos distintos y perdimos el contacto, lo fuimos relegando a una simple llamada de teléfono por Navidad y poco más.
Me encantan estos guiños del destino juguetón.
Porque es curioso que justo aquello  que no compartíamos y que nos fue distanciando, sea precisamente lo que nos vuelva a unir.

Cuando me despedí de ella, la miré larga y fijamente y un escalofrío me recorrió el cuerpo…
Sentí una emoción indescriptible, no ya por el feliz re-encuentro, que también, era algo más etéreo.
No se si seré capaz de describirlo.
Era como verla por primera vez pero también era como si reconociera la antigüedad de su ser.

Y eso me confirmó, que la esencia de las personas no cambia tanto, o no cambia nada con el paso del tiempo. En el fondo de sus ojos descubrí que seguía siendo aquella personita avispada y dulce a pesar de todo el bagaje de su vida.
Nuestra esencia se mantiene intacta a pesar de que el péndulo de nuestras emociones se mueva imparable.

Y es así, que empiezo a mirar a las personas que me rodean con otros ojos.
Y es así, que no me basta con mirar con los ojos físicos, aquellos que desvirtúan una realidad que aún siéndome familiar siento que no es exacta.
Miro hacia atrás en el tiempo y busco en mi interior aquello que soy, aquello que mantengo.
Me reconozco y abrazo la esencia de lo que fui, de lo que soy.
La miro y hallo más, mucho más de lo que veo.



lunes, 29 de septiembre de 2014

LOS APEGOS

 




Cuantas veces has sentido una vinculación casi obsesiva a algo o a alguien porque creías que te hacia feliz, porque creías que te daba seguridad.
Pensaste que eso daba sentido a tu vida y el deseo insaciable crecía por momentos sin llegar a satisfacerte del todo.
Incapaz de poner freno a tu conducta, dejaste sin apenas darte cuenta de dirigir tu vida.
Y te gritaste ¡NO SOY CAPAZ!
Y persististe en tu forma de actuar aún a sabiendas de que era perjudicial para ti porque perdías la capacidad de disfrutar de todo, de disfrutar de la vida.
Esta obsesión acabo convirtiéndose en tu adicción y esa adicción acabo con tu independencia emocional.
Ahora es momento de que entiendas que nada te pertenece, que las cosas, pero sobre todo las personas, no tienen dueño.
Ahora es el momento de que entiendas  que ¡SI ERES CAPAZ!
De que puedes desear las cosas, amarlas, disfrutarlas…pero también puedes y debes dejarlas ir.
Porque sólo tu tienes derecho y deber a dirigir tu vida, no las cosas o las personas.
Porque la felicidad, está dentro de ti, va implícita en tu ser desde el mismo momento en que sentiste el aliento en este mundo.
Sólo debes darte la oportunidad de descubrirlo, porque todo está ahí, para ti.
Pero como el agua, si intentas poseerlo se te escurrirá entre los dedos.
Disfruta de las personas, de las situaciones, de los objetos, ¿porqué no?, pero no permitas que te posean, no permitas que sean más importantes que tu. No conviertas en esclavo a quien nació libre.
No menosprecies tu poder, el de sencillamente SER.




martes, 16 de septiembre de 2014


Párate a pensar por unos momentos en esta frase que utilizamos a menudo; “trata a los demás como te gustaría ser tratado”
¿La aceptas cien por cien tal cual? ¿Estás segur@ de su verdad?
Dejemos a un lado lo de que debemos hacer el bien etc, etc. Eso lo tenemos más o menos claro, a mi no me gusta que me insulten por la calle por lo tanto no lo hago a los demás. Hasta aquí, más o menos pensamos todos o casi todos  igual.
Pero yo pretendo ir un poco más lejos…
Verás, por ejemplo, a ti te gusta que tu pareja te traiga el desayuno a la cama y ésta muy gustosa, lo hace. Entonces como a ti te sabe tan bueno desayunar en la cama, das por hecho que a ella también le gusta, ¿me sigues?...
El siguiente fin de semana decides hacer tú lo mismo por ella (porque piensas que es lo mejor del mundo, y tu quieres lo mejor del mundo para tu pareja) Te levantas primero y amorosamente preparas un delicioso desayuno para llevárselo a la cama. Pero……lejos de disfrutarlo como lo harías tu, se levanta con la bandeja y se sienta en la cocina con el periódico. (Para tu pareja, ese es su momento de paz) y en el fondo lo sabes y no entiendes cómo no agradece tu gesto con lo que a ti te gusta!!! Pero ella odia las migas rulando por las sabanas, siempre se le vuelca el café y además no le resulta cómodo leer el periódico con tanta cosa jugando al equilibrio.
¿Qué ocurre entonces?...te enfadas porque sientes que no ha valorado tu gesto y os enredáis en una discusión sin fin. Juras y perjuras que nunca más tratarás de complacerle. Si tu la tratas exactamente como a ti te gusta ser tratada!!! ¿qué ha ocurrido entonces?...
Y es que la mayoría de las veces, disfrazamos de amor algunos gestos que por ser tan nuestros creemos que también lo deben ser para quien comparte nuestra vida, y no hablo solo de parejas, sino de amigos, hijos, padres…
¿Sigues pensando que debes tratar a los demás como te gustaría ser tratad@?
O sería mejor para la salud de todos y en nombre del AMOR tratar a los demás (aquí sólo incluyo a las relaciones cercanas) como les gustaría a ellos ser tratados. Si a tu pareja le gusta desayunar en la cocina y con la prensa del día entre las manos,¿ no sería más generoso complacerla? No hay mayor prueba de amor que conocer lo que realmente quieren aquellos que nos rodean y dar a conocer sin ambigüedades lo que realmente nos gusta.
Yo sinceramente, creo que nos ahorraríamos más de una incomodidad.




 Queridos amigos, después de unos meses de parón, aquí estoy de nuevo con energía renovadas.
Os dejo un fuerte abrazo a todos y cada uno de vosotros.

domingo, 4 de mayo de 2014

Inteligencia espiritual




Hace poco, hubo una persona que me dijo en tono entre desconfiado y despectivo; -es que tu eres muy espiritual… eso con carita de guasa y soniquete en su voz.
Imaginaros mi cara. Mi respuesta fue inmediata: -A Dios gracias, dije yo.
Qué pretendía  ¿ofenderme?, es que aún no lo entiendo. Pues claro que soy muy espiritual, que sería de la humanidad si la espiritualidad no formase parte de ella.
Precisamente es esa falta de espiritualidad la que nos deja huérfanos de una inteligencia mucho más poderosa.
Tener o llevar una vida espiritual, no nos pone de espaldas al mundo, muy al contrario. Nos hace comprender y comprendernos a nosotros mismos. Nos libera de cadenas dogmáticas involucrándonos en nuestra propia vida y en el conjunto de la naturaleza.
Da igual que seas laico, religioso o ateo. Es una dimensión sagrada de todo ser humano.
No somos seres única y exclusivamente pensantes, somos además seres sintientes, dotados de corazón. Y estas dos cualidades, deben aprender a ir de la mano.
El mundo es algo profundo y misterioso y yo siento curiosidad por el. No hemos emergido de la nada y es por eso mismo que no me conformo con vivir. Anhelo recrearme con la belleza, el arte, la creatividad, la bondad…En el mundo, nuestro mundo, también hay cosas bellas y me niego a cerrar los ojos y a no contemplar el misterio de la existencia humana, el misterio de la naturaleza, esa que nos hace trascender…

Y si,  soy un ser que busca la inteligencia espiritual.

domingo, 27 de abril de 2014

AROMAS DE RECUERDO





Se despertó con una extraña sensación y oliendo sus manos se dejó llevar nuevamente por el recuerdo.
Cómo era posible que un aroma la hiciese viajar en el tiempo con tanta perfección…
Se vio a sí misma corriendo por aquél camino con tierra hasta en la boca, pero no le importaba porque se sentía feliz. El olor de las cuadras mezclado con el aroma de algún postre que sabia le esperaba al otro lado de la cerca, le avisaba de que estaba llegando al hogar.
Y se vio corriendo poseída por esa extraña felicidad que le inspiraba aquel olor al romero y la lavanda que colgados de una cuerda en el patio la abuela dejaba secar.
Traspasaba el umbral de aquella casa que olía a leña y carbón y como si de un ritual se tratase, se encaminaba a la gran pila de piedra para lavar sus manos con aquel jabón hecho al ritmo de alguna nana.
Acarició sus manos como hacia entonces y casi llegó a notar la suavidad y aquel aroma a limpio que la embriagaba y la llenaba de amor y de verdad.

Abrió los ojos y se propuso inventar un rincón en su memoria donde poder conservar los aromas, los recuerdos que la hacían volver al hogar.
Sería su lugar secreto, sería su rincón especial.
 Allí se sentiría segura…entre aromas que le concedieran un retazo de libertad.




Este texto forma parte de una de las entradillas que hago al comenzar mis talleres de meditación guiada. Y hoy lo he querido compartir con vosotros, porque quién no ha evocado en algún momento de su vida momentos únicos a través del sentido del olfato…

miércoles, 2 de abril de 2014

El abrazo secreto


                  


Existen épocas en las que el silencio acompaña más que la palabra.
Hay momentos donde la quietud aparece para calmar esas aguas que removidas,
no te dejan ver con claridad lo que el alma esconde, lo que en realidad necesita…

Quieres contar, explicar, compartir…pero algo en tu interior te susurra; - “silencio”…
Y obedeces porque entiendes que así ha de ser, porque necesitas de la quietud para visualizar ese fondo claro, limpio, transparente. Ese que te hará descubrir una visión más nítida de lo que ya conoces, de lo que intuyes, de lo que vas recordando.
Y dando paso a los mensajes que aquellos que te precedieron fueron dejando en tu memoria, intentas retomar el relevo sin juicios, sin dolor ni dudas. Simplemente
 entendiendo, perdonando y aceptando.

Y es que se necesitan épocas donde el silencio acompañe más que la palabra
donde la quietud amanse las turbulentas aguas que nos hacen perder de vista el horizonte, para poco a poco ir recuperando ese espacio cedido a un impostor que sin ser invitado pensó que venía para quedarse.




A pesar de mis ausencias, os llevo siempre en mi corazón. Lo sabéis, verdad???
Gracias por seguir ahí