Ahora sé que no es nada extraño ni diferente
Ahora entiendo esos sentimientos profundos, tanto, que
llegaban a asustar haciendo esconder o huir de ciertas circunstancias y
situaciones.
Esa angustia, esa contradicción y esa curiosidad al mismo
tiempo luchando por no mostrarse.
Esa percepción de los sentimientos ajenos que hacía más
vulnerables los míos y que a fuerza de
no entender, la capa de protección se hizo más y más gruesa ocultando lo que en
realidad era.
El miedo a mostrarse, a las aglomeraciones, a los decibelios…la
sensibilidad extrema que te hace esconderte o apartarte de tus propias
sensaciones para no exponerse…
Pero ahora entiendo, entiendo de donde nace esa necesidad de
aislarse por momentos, esa soledad escogida como un templo donde el guerrero
espera su reposo sin miradas indiscretas, sin juicios, sin reproches…libre.
Ya no veo un problema, veo una oportunidad que me regaló la
vida. Soy consciente de mis ritmos, de mis debilidades y vivo desde el corazón.
Ahora entiendo y dejando caer las capas de protección me
limito a saborear cada momento tal cual lo siento, porque por fin entiendo.