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lunes, 29 de septiembre de 2014

LOS APEGOS

 




Cuantas veces has sentido una vinculación casi obsesiva a algo o a alguien porque creías que te hacia feliz, porque creías que te daba seguridad.
Pensaste que eso daba sentido a tu vida y el deseo insaciable crecía por momentos sin llegar a satisfacerte del todo.
Incapaz de poner freno a tu conducta, dejaste sin apenas darte cuenta de dirigir tu vida.
Y te gritaste ¡NO SOY CAPAZ!
Y persististe en tu forma de actuar aún a sabiendas de que era perjudicial para ti porque perdías la capacidad de disfrutar de todo, de disfrutar de la vida.
Esta obsesión acabo convirtiéndose en tu adicción y esa adicción acabo con tu independencia emocional.
Ahora es momento de que entiendas que nada te pertenece, que las cosas, pero sobre todo las personas, no tienen dueño.
Ahora es el momento de que entiendas  que ¡SI ERES CAPAZ!
De que puedes desear las cosas, amarlas, disfrutarlas…pero también puedes y debes dejarlas ir.
Porque sólo tu tienes derecho y deber a dirigir tu vida, no las cosas o las personas.
Porque la felicidad, está dentro de ti, va implícita en tu ser desde el mismo momento en que sentiste el aliento en este mundo.
Sólo debes darte la oportunidad de descubrirlo, porque todo está ahí, para ti.
Pero como el agua, si intentas poseerlo se te escurrirá entre los dedos.
Disfruta de las personas, de las situaciones, de los objetos, ¿porqué no?, pero no permitas que te posean, no permitas que sean más importantes que tu. No conviertas en esclavo a quien nació libre.
No menosprecies tu poder, el de sencillamente SER.




martes, 16 de septiembre de 2014


Párate a pensar por unos momentos en esta frase que utilizamos a menudo; “trata a los demás como te gustaría ser tratado”
¿La aceptas cien por cien tal cual? ¿Estás segur@ de su verdad?
Dejemos a un lado lo de que debemos hacer el bien etc, etc. Eso lo tenemos más o menos claro, a mi no me gusta que me insulten por la calle por lo tanto no lo hago a los demás. Hasta aquí, más o menos pensamos todos o casi todos  igual.
Pero yo pretendo ir un poco más lejos…
Verás, por ejemplo, a ti te gusta que tu pareja te traiga el desayuno a la cama y ésta muy gustosa, lo hace. Entonces como a ti te sabe tan bueno desayunar en la cama, das por hecho que a ella también le gusta, ¿me sigues?...
El siguiente fin de semana decides hacer tú lo mismo por ella (porque piensas que es lo mejor del mundo, y tu quieres lo mejor del mundo para tu pareja) Te levantas primero y amorosamente preparas un delicioso desayuno para llevárselo a la cama. Pero……lejos de disfrutarlo como lo harías tu, se levanta con la bandeja y se sienta en la cocina con el periódico. (Para tu pareja, ese es su momento de paz) y en el fondo lo sabes y no entiendes cómo no agradece tu gesto con lo que a ti te gusta!!! Pero ella odia las migas rulando por las sabanas, siempre se le vuelca el café y además no le resulta cómodo leer el periódico con tanta cosa jugando al equilibrio.
¿Qué ocurre entonces?...te enfadas porque sientes que no ha valorado tu gesto y os enredáis en una discusión sin fin. Juras y perjuras que nunca más tratarás de complacerle. Si tu la tratas exactamente como a ti te gusta ser tratada!!! ¿qué ha ocurrido entonces?...
Y es que la mayoría de las veces, disfrazamos de amor algunos gestos que por ser tan nuestros creemos que también lo deben ser para quien comparte nuestra vida, y no hablo solo de parejas, sino de amigos, hijos, padres…
¿Sigues pensando que debes tratar a los demás como te gustaría ser tratad@?
O sería mejor para la salud de todos y en nombre del AMOR tratar a los demás (aquí sólo incluyo a las relaciones cercanas) como les gustaría a ellos ser tratados. Si a tu pareja le gusta desayunar en la cocina y con la prensa del día entre las manos,¿ no sería más generoso complacerla? No hay mayor prueba de amor que conocer lo que realmente quieren aquellos que nos rodean y dar a conocer sin ambigüedades lo que realmente nos gusta.
Yo sinceramente, creo que nos ahorraríamos más de una incomodidad.




 Queridos amigos, después de unos meses de parón, aquí estoy de nuevo con energía renovadas.
Os dejo un fuerte abrazo a todos y cada uno de vosotros.