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miércoles, 21 de agosto de 2013

Naturaleza silenciosa

(imagen realizada por mí durante mi travesía por el camino de Santiago)
                     

El silencio se hizo el protagonista y abrazó aquella soledad buscada
Temía con sus pasos romper la mágica escena y esperó quieta…
La respiración momentos antes acelerada, calmó su ritmo para
no molestar a aquella naturaleza virgen, salvaje…
Quiso guardar el instante, cerrar los ojos
convertir el momento en eternidad suprema.

Sintió sus raíces ancladas a aquella tierra
sintió la  sutil energía fundirse con ella
y temió estar soñando y temió no recordarlo.
Esperó que el rió le hablara, sintió cantar al aire
buscó capturar el instante
hacer eterno el encuentro…que la abrazaba como una madre.

Lola Conesa.

viernes, 16 de agosto de 2013


El camino de Santiago es una peregrinación muy famosa en todo el mundo y ha sido recorrida durante millares de años por todo tipo de gentes sin condición.
Dicen que el camino se encuentra directamente debajo de la Vía  láctea y que sigue unas líneas que reflejan la energía de los sistemas estelares.
El origen del camino se remonta a tiempos de los celtas donde se contaban relatos mitológicos de revelaciones cósmicas, presencias de duendes, hadas y trolls.
Dicen que la energía del camino favorece la introspección y el conocimiento de uno mismo. Muchos consideran que este es un camino religioso y en consecuencia moldeado por la iglesia, pero para la mayoría de los que han recorrido estos caminos, es un viaje hacia uno mismo, hacia su espiritualidad individual, haciéndoles ir libres de cargas y pertenencias, viviendo aquello que el camino les depare en cada momento. Vaciándose de uno mismo.
El viaje físico resulta doloroso por los inconvenientes de las propias caminatas, porque también cuentan que es mejor hacerlo andando para recibir toda la energía, ya que en vehículo te verías privado de la misma.
Y es que, el espíritu vibra a una frecuencia superior a la de la dimensión física.
Hay mucha gente que busca respuestas en el camino, y no encuentra nada, y gente que sin expectativas ante el, encontró experiencia, claridad y revelación.
En cualquier caso, como cualquier experiencia de la vida, cada uno lo vive de una manera. Lo que sí es seguro, es que el camino, no deja indiferente a nadie.


Esta entrada la publiqué en septiembre de 2010, y me parece un buen momento para recordarla ya que por fin este año ¡¡¡hice mi camino a Santiago!!! Llevo algún tiempo sin publicar, ya sabéis que ha sido un año complicado para mi, pero mi intención es retomar con energía renovada lo que por tanto tiempo me hizo tan feliz, que es estar compartiendo con todos vosotros.Empiezo una nueva etapa