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jueves, 21 de febrero de 2013

RECONCILIACION




  

En el silencio encontré la habilidad de escuchar
Y en la escucha la habilidad de sentirte

Dejo de identificarme en mí
Para mirarme en ti

Aprendo a encontrar tus cualidades que son las mías
Y las fortalezas necesarias para interpretar la vida

Intangible e invisible recorres mi creación
Para luego descubrir tu auténtica, mi auténtica identidad

Tomo distancia con el instrumento que me sirve
Para detenerme y contemplar la experiencia verdadera

Creo el espacio único y permanente
Donde se atraviesan puentes

Reinvento un nuevo lenguaje
Armónico, natural y estable

Donde el silencio de nuevo revive
Buscando la reconciliación sincera y profunda

Y descubro el nuevo estado
Y los cimientos que lo sostiene

Hoy me agarro a sus raíces
Que me nutren y me yerguen

Para sentir de nuevo
Para amarte siempre



miércoles, 13 de febrero de 2013

ESTRELLA DE LUZ





He aquí que estás mirando desde la orilla la vida
Y sientes que has de atravesar la noche
Para emprender el camino del nuevo amanecer
Acabas de decidir vivir la experiencia, ir más lejos todavía.
Sientes que ya no eres tan distinto del papel que desempeñas
Y miras tu reflejo para descubrir quién hay ahí realmente.
Aunque dolido o herido, estás en paz
Reconoces las auténticas cualidades de tu alma.
Y te entregas permitiéndote sentir la vida en el interior de tu cuerpo
Porque sabes que eres energía viva
Que emana de los más lejanos confines de la conciencia.
Eres una estrella llena de luz
Estás más allá del dolor, más allá del cuerpo.
Eres una barca en aguas tranquilas
Y la tormenta de la vida no hará que pierdas el rumbo a tu destino.

Y he aquí que estás en la orilla, sintiéndote grande,
 Porque lo eres.
Energía viva que emana y desborda
Equilibrio y pureza
Que surcará los mares más allá de este mundo
Porque eres vida, porque eres amor.
Porque eres
Luz

miércoles, 6 de febrero de 2013

El amor no olvida




Repasaba los contornos de la ciudad aún durmiente y me refugié en los recónditos y apacibles estados silentes de mi alma, necesitaba distancia, buscar la brújula maestra que esperaba paciente en algún rincón para darme la fuerza que me hiciera entender el camino que a veces toma la mente cuando decide de manera aleatoria tocarte cual varita mágica. 

Perder gran parte de una vida peleada a fuerza de sacrificios, renuncias y dosis controladas de amor y preguntarse y entender porqué me resultaba altamente difícil.

Cuando todos los recuerdos se limitan a los posos que a fuerza de ser sufridos quedaron sumidos en lo más profundo de un subconsciente que a los demás nos resulta prácticamente ajeno por no vivido.

Cuando miras esos ojos en los que apenas queda un vago recuerdo de quien fue y sólo puedes sonreírle para que en ese gesto encuentre algún signo aún viviente de complicidad porque el presente, su presente, se limita al instante sin más pretensión y te aferras a el porque sabes que acto seguido te mirará de nuevo sin reconocer quien eres.

 Cuando solo te queda la caricia cálida de un último intento por hacerle sentir la energía sagrada de aquél cordón que nos mantuvo unidas y que permanecerá a través del tiempo más allá de esta vida, más allá de ese mágico momento en el que su mirada parece reconocer a quien tiene delante aunque sólo sea en el segundo incierto de un suspiro.

Y te aferras a un recuerdo y acaricias esa cara y esas manos y preguntas a esos ojos, “Dónde estás”… 
Y no hay respuestas, pero aciertas a descubrir un punto de brillo en la mirada y te conformas y le sonríes de nuevo porque sabes que el amor se reconoce más allá del tiempo, más allá del instante. Porque en el fondo de tu corazón sabes que hay cosas que no caducan…Porque sabes que en el fondo el amor, no olvida.