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martes, 14 de junio de 2011

EL OFICIO DE VIVIRTE







El oficio de vivirte es difícil pero hermoso…
A veces siento que no me ves porqué perdí el ímpetu de los años jóvenes
Sin embargo me siento más consciente que nunca de mi existencia

El oficio de vivirte es difícil pero enseña
Aprendí a disfrutarte y a quererte
A cuidarte y respetarte.

El oficio de vivirte es difícil, pero refleja.
Ya no busco en el espejo aquello que fui
Porque aprendí a sonreír a la soy.

La vida es corta y vivirte…
…A veces cuesta.
Cuando empiezo a amarte tengo miedo de marcharme
Y cuando me marche, te buscaré en otra parte.


Acapararte ya no intento
Te disfruto te contemplo
Ya no hay carcelero ni carcelario
Ni te poseo ni te retengo

Me prestaste al sol y a la luna
El mar y el aire juegan conmigo desde la cuna.
Y entre el tener y el retener
Aprendí a ser.

El oficio de vivirte es difícil pero hermoso
La pena es que tardé mucho
En sentir que llaman madurez
A este tiempo tan gozoso.





Queridos amigos, estaré unos días fuera de onda, unas pequeñas remodelaciones en casa acapararán toda mi atención, intentaré visitaros, pero si no lo hago, no me olvideis por favor. Sabeis que os llevo a todos en el corazón, he tenido mucha suerte al encontraros en mi camino.
Hasta entonces os mando todo mi cariño.




martes, 7 de junio de 2011

PREPARARSE PARA EL CAMBIO




Sabemos que hace falta un cambio, y en ello están muchas conciencias que a nivel individual están empezando a explorar otros aspectos menos conocidos del ser humano.
Este ser humano, quiere saber cada vez más de sí mismo y de sus capacidades como individuo. Lo que le lleva a  investigar nuevas posibilidades.
Hasta ahora, nos hemos escusado en el “yo soy así” para no esforzarnos lo más mínimo. Nos apegamos a nuestras creencias ancestrales, educacionales y optamos por la ley del mínimo esfuerzo.  
Últimamente, está apareciendo en nuestra conciencia colectiva la necesidad de un cambio y andamos algo perdidos porque no sabemos cómo reaccionar ante algo nuevo, nuestros esquemas por tanto tiempo anclados en nuestra conciencia, pueden verse desbancados en cualquier momento, y eso en cierto modo, nos asusta.  Nuestra mente está empezando a explorar, ya no se conforma con lo que le dictan, necesita experimentar por sí misma.
Si nos observamos  y sentimos  que disfrutamos con el silencio, con una música, con la naturaleza,  con el deporte, experimentamos que le estamos dando un descanso a nuestra mente y nos volvemos más reflexivos.
Y es precisamente ahí, donde debemos hacer una introspección profunda, porque ahí es donde la ciencia también está intentando hacernos entender que el cambio es personal, que el cambio es posible.
Ya se sabe que la mente es un órgano en constante evolución y por lo tanto, moldeable. Lo que los científicos llaman “plasticidad de la mente”.
La relación entre el lado derecho del cerebro y el izquierdo pueden ser medidas, lo que da bastante margen para el estudio. 
Ahora podéis decir;- sí, todo esto es muy bonito, pero no deja de ser una utopía.
Bueno, es posible, pero ¿Por qué no hacer la prueba? Cuando  viene un pensamiento   repetitivo y te dice lo mismo una y otra vez, ¿qué te aporta aparte de mal-estar e incluso enfermedad?… No sería mejor, adiestrar ese pensamiento para aprender a pararlo.


¿Cómo?, prestando atención.  Así  es cómo nos damos cuenta de que aquello a lo que dedicamos tanto tiempo es precisamente porque lo  estamos alimentando continuamente con nuestro pensamiento. Por eso es tan importante abstraerse mediante la meditación, la contemplación de la naturaleza etc. etc. Porque de este modo llevamos la atención a otro sitio completamente opuesto. Dejas de pensar y empiezas a sentir, para después prestar toda tu atención  al pensamiento reflexivo, aquel que  nos ayuda a aprender, nos ayuda a cambiar.


Por qué no podemos esforzarnos en entrenar la mente de la misma manera que nos afanamos   en entrenar el cuerpo. El deporte por supuesto es muy importante, sobre todo porque se sabe que con el liberamos una hormona llamada oxitocina que tiene la capacidad de desactivar los centros emocionales que nos provocan los miedos. A la oxitocina se la conoce también  como la hormona del amor, la generosidad, la confianza, del abrazo, de la calma…








Y sabiendo todo esto,  A qué esperamos para tomar los mandos de nuestras acciones.
 La clave para la auténtica satisfacción personal es el control y la supresión de los instintos negativos.  Si fuese posible, estaríamos ante la posibilidad de mejorar la condición humana y enmendar sus peores defectos.


El cambio es posible, es necesario. Hay que recuperar la fortaleza interior para convertirnos en seres más reflexivos. Discutamos más con nuestras creencias y pensamientos. Y luego, recuperemos el ser social que llevamos dentro para ser capaces de compartir esa riqueza, la de las emociones y los sentimientos. Sin prejuicios, ni juicios vanos. Sin obsesiones que nos dañen y nos minen la moral y la autoestima.  Redescubriendo las capacidades que nos hemos negado hasta ahora. 


Un mundo nuevo y lleno de posibilidades se abre ante  nosotros. ¿Lo vamos a dejar escapar? 

jueves, 2 de junio de 2011

Mirando la luz


Me senté frente a ti a observarte, sin ninguna pretensión
Y el corazón me dijo que te prestase atención
Tras tu tallo tormentoso agarrado a tierra fértil
Observé  tu rostro alegre, curtido por el sol
Yo sentí que me mirabas, pero fue  solo  una ilusión
Pues no era a mí a quien prestabas toda  tu atención.
Que era al Sol al que cedías total rendición
Aquel a quien te parecías, y al que seguías como un Dios
Ver cómo te abrías dispuesto a recibir su calor
Sin obstáculos que interceptasen  esta  comunicación
Y una vez acabado el día, te vi recogerte. Plegarte  en oración.
 Guardando y alimentando desde dentro, su calor en tu corazón
Y esperarás paciente al alba.
 Y le abrirás de nuevo tu alma…

…Dejé de mirarte,  empecé a acariciarte
Y levantando mí espíritu pensé;
¡Quiero ser como tú!
Dejarme guiar por la luz
Buscar su reflejo 
Sentirme un espejo 
Propagar su calor
Sin perder el valor
Para una vez replegada
Sentir la llamada
De un corazón latiendo
Y despertar de nuevo al alba
Y sentir la gratitud
De ser tú y yo uno
En la in finitud.




Escribí estas letras tras el paseo por el espacio de mi amiga Mirta del blog "luz del Alma",  a quien doy las gracias desde aquí por servirme de inspiración.